Preparándonos para descubrir

El comienzo de vuestro pequeño en la Escuela Infantil, como todo cambio, supone un esfuerzo para aclimatarse y un gran paso. Normalmente implica la salida del entorno familiar donde el niño ocupa un papel determinado, con una forma determinada de comunicarse y en un espacio que conoce, pasando a un espacio desconocido, con adultos desconocidos y con otros niños.

Pero esta dificultad no es exclusiva de los niños, sino también de los adultos. Las familias también sufrís una adaptación y lo mismo sucede con las educadoras, teniéndose que adaptar a cada niño, conocerles, saber sus gustos y preferencias, y conseguir que disfrute y sea feliz en los primeros momentos y luego durante todo el curso.

Periodo de adaptación

Durante este periodo, es posible que el pequeño experimente cambios de sueño, alimentación, conductas… estas manifestaciones son normales de este período y si lo entendemos de una forma natural estaremos ayudando al niño en la resolución de este proceso.

Periodo de adaptación guarderia

En estos días nos podremos encontrar niños que lloran, niños que se niegan a que la educadora les atienda, pequeños que no quieren participar ni se relacionan con el resto de amigos… y por ello tendremos que ofrecerles una gran comprensión y ayuda, ayuda que no consistirá en evitar sus sentimientos y conflictos, sino en entenderlos, comprendiendo que cada niño tiene un ritmo de adaptación personal que hay que respetar.

Podríamos pensar que si el peque no llora, se muestra contento y confiado, no necesita un periodo de adaptación, pero este periodo implica otras muchas cosas como aceptar el nuevo espacio, explorar el nuevo material, adaptarse a las rutinas y establecer vínculos de afectividad con la educadora y los demás niños. Por este motivo, tanto los papás como las mamás, tendréis una gran influencia en sus temores, sus expectativas, su ansiedad… todo lo que vosotros sintáis.

¿Cómo ayudar?

El estado de ánimo que vosotros tengáis es la referencia principal de los peques a la hora de interpretar una situación desconocida como positiva o negativa.

La inseguridad, la culpabilidad por separación, el temor ante el cuidado que vaya a recibir… todo eso son sentimientos habituales, pero tendréis que cuidar al máximo vuestras manifestaciones externas para no transmitírselas al pequeño. Por este motivo, ya os decimos que os preparéis para algunas lágrimillas y ante ello, mostrarse tranquilos y no preocuparse, ya que ese llanto suele durar poco tiempo.

Lo principal es evitar las despedidas largas y los engaños, nos despediremos con un beso, un abrazo, una gran sonrisa y un “hasta la tarde”, sin mentirle ni engañarle con frases del tipo “sólo será un ratito” o “no llores que mamá viene ahora”. Tampoco es adecuado desaparecer sin más, ya que eso le crearía más angustia e inseguridad.

En estos primeros días intentad sed vosotros los que traigáis y recojáis al pequeño y sed muy puntuales en las recogidas para que el peque no comience a ponerse nervioso por ver al resto de amigos marcharse.

Si por el contrario, llegáis temprano, procurar no observarle desde las ventanas o la puerta del aula, pues tampoco entenderá el motivo por el que no entráis a buscarle.

En resumen…

Como os dijimos al principio, cada niño necesita su tiempo y su espacio, y no sólo se tienen que adaptar ellos, también las familias y las educadoras, por ese motivo sólo os pedimos que confiéis en la Escuela y las personas que en ella trabajamos.

Los grandes viajes siempre comienzan con grandes aventuras y nuevos retos, y vuestro hijo se encontrará con un mundo nuevo y desconocido que tendrá que descubrir pasito a pasito.